Catedráticos de la Universidad Autónoma “Benito Juárez” de Oaxaca (UABJO), agrupados en el Movimiento Democrático Universitario (MDU) y el Frente en Defensa de la Autonomía, denunciaron una sistemática intromisión del Gobierno del Estado en el proceso de sucesión de la Rectoría. Durante una jornada informativa, los académicos señalaron que la administración estatal ha intentado imponer una gestión «títere» mediante el uso de recursos públicos y actos anticipados de campaña a favor de perfiles oficiales. Ante este escenario, los docentes enfatizaron que la autonomía universitaria se encontraba bajo asedio, calificando las acciones externas como un intento de convertir a la máxima casa de estudios en una dependencia gubernamental más.
La tensión escaló con la revelación de la existencia de 27 órdenes de aprehensión dirigidas contra miembros del movimiento que han manifestado su disidencia. Los catedráticos informaron que, ante el desconocimiento de los delitos imputados y el temor a detenciones arbitrarias o despidos injustificados, los secretarios sindicales promovieron diversos juicios de amparo para garantizar la protección legal de los universitarios. Según los voceros del frente, estas medidas judiciales buscaban asegurar que los docentes pudieran participar en la contienda electoral con garantías mínimas de seguridad, frente a lo que describieron como una «cacería de brujas» y un cerco informativo impulsado desde el poder ejecutivo local.
Finalmente, el movimiento hizo un llamado a la comunidad estudiantil y trabajadora para acudir a las urnas el próximo 13 de mayo, instando a ejercer un voto libre y crítico que funcione como un contrapeso a la coacción y las amenazas. Los académicos recalcaron que el proceso representaba una oportunidad histórica para definir el rumbo de la institución y frenar la persecución de las ideas dentro de las aulas. Con el registro de candidatos a la vuelta de la esquina, el MDU reafirmó su compromiso de mantener una vigilancia permanente sobre la transparencia del proceso, exigiendo un desarrollo electoral autónomo y apegado a derecho, sin intervencionismo externo.

