La noche del domingo, el periodista Roberto Polo Hernández, corresponsal del medio El Piñero, denunció que elementos de la Policía Vial de Cuilápam de Guerrero intentaron impedir su labor mientras cubría un accidente vial ocurrido en el boulevard Escuela Médico Militar, en la capital oaxaqueña.
De acuerdo con su testimonio, mientras documentaba el percance con su teléfono móvil, una agente de la corporación intentó arrebatárselo sin justificación alguna. Además, otro policía vial, con una actitud prepotente, le exigió retirarse del lugar, a pesar de que se identificó como periodista.
Ante esta situación, el comunicador manifestó su rechazo a lo que consideró un acto de intimidación y censura, señalando que procederá conforme a derecho. “Soy consciente de que la labor reporteril implica riesgos, sin importar las circunstancias. Sin embargo, esos riesgos se multiplican peligrosamente cuando quienes deberían garantizar el orden y el respeto a la libertad de prensa se convierten en los principales agresores y censores”, expresó en su denuncia pública.
Hasta el momento, las autoridades municipales de Cuilápam de Guerrero y la Policía Vial no han emitido ninguna declaración sobre el incidente. Tampoco se ha confirmado si habrá una investigación interna para esclarecer los hechos y determinar posibles responsabilidades.
En los últimos años, Oaxaca ha sido señalado como uno de los estados con mayor riesgo para el ejercicio periodístico en México, registrando casos de amenazas, agresiones físicas e incluso homicidios de comunicadores. Ante este contexto, los periodistas han exigido mecanismos más eficaces para la protección de su labor, así como sanciones a los servidores públicos que incurran en actos de intimidación o censura.