En las calles de Oaxaca, cientos de trabajadores del gobierno estatal se movilizaron este lunes para exigir la devolución de retenciones irregulares en el Impuesto Sobre la Renta (ISR), una medida que consideran ilegal y que afecta sus ingresos tras su reciente reincorporación laboral. La marcha, que partió del Paseo Juárez «El Llano» con destino al Palacio de Gobierno, representa la más reciente expresión de descontento entre este grupo de burócratas, quienes han enfrentado una serie de desafíos administrativos en los últimos meses. Según los organizadores, la retención del ISR se aplica de manera arbitraria, impactando directamente en sus salarios y vulnerando derechos laborales adquiridos. Esta acción se suma a un historial de protestas que ha incluido bloqueos previos, aunque en esta ocasión se optó por una manifestación pacífica para visibilizar su demanda ante las autoridades estatales.
Sin embargo, este conflicto no surgió de la nada; se remonta al Decreto 24, emitido por el Congreso del Estado de Oaxaca en diciembre de 2024, que derivó en el despido de aproximadamente 600 empleados públicos como parte de una reestructuración administrativa. Aquella disposición generó una oleada de inconformidades, con movilizaciones y reclamos que presionaron al gobierno encabezado por el titular del Ejecutivo, Salomón Jara Cruz, para revertir la medida. En agosto de 2025, el mandatario anunció la recontratación de estos burócratas, un paso que fue celebrado como un avance en la resolución del problema, pero que pronto dio pie a nuevas tensiones. Los afectados argumentan que, aunque ya están de vuelta en sus puestos, las deducciones fiscales irregulares representan una carga adicional que no se había contemplado en el proceso de reintegración, lo que ha prolongado su incertidumbre económica.
A pesar de los esfuerzos por dialogar con las instancias gubernamentales, los trabajadores insisten en que la retención del ISR viola normativas fiscales y laborales, exigiendo una revisión inmediata y la devolución de los montos retenidos. Esta situación pone de relieve las complejidades en la implementación de políticas públicas en el sector burocrático oaxaqueño, donde las reformas administrativas continúan generando fricciones. Mientras tanto, las autoridades estatales no han emitido una respuesta oficial a la marcha de hoy, aunque se espera que en los próximos días se abra un canal de negociación para abordar estas demandas y evitar escaladas mayores en el conflicto.
