Desde el área de capacitación, la maestra Alondra Ramos destacó la importancia de fomentar una cultura de autoprotección que permita a la ciudadanía identificar peligros y actuar de manera adecuada ante una emergencia.
“Prevenir un incendio significa salvar vidas. Educar a los niños y padres sobre los riesgos del fuego y la electricidad es fundamental para evitar tragedias”, señaló.
Entre las recomendaciones dirigidas a los menores, se pidió evitar el uso de pirotecnia, no jugar con conexiones eléctricas y mantenerse alejados de la cocina mientras se preparan alimentos. A los padres, se les exhortó a no dejar utensilios en el fuego sin supervisión y a cerrar los tanques de gas cuando salgan de casa.
El Cuerpo de Bomberos también hizo un llamado a la responsabilidad ciudadana, luego de reportar que continúan recibiendo llamadas de broma al número de emergencias 911, lo que retrasa la atención de casos reales.
«Una llamada falsa puede significar la diferencia entre salvar o perder una vida”, advirtieron.
Con estas acciones, la corporación busca fortalecer la conciencia preventiva en la sociedad y garantizar mayor seguridad en los hogares oaxaqueños.
