Bomberos y autoridades locales persisten en sus operaciones en Santa María Atzompa para mitigar el humo denso que se expande hacia diversas áreas de Oaxaca de Juárez, donde ha reducido la visibilidad en calles y generado un persistente olor a quemado que inquieta a la población. Este incidente, que ha demandado una respuesta inmediata, subraya la vulnerabilidad de la región ante condiciones climáticas adversas, como la sequedad en la vegetación y vientos fuertes que aceleran la dispersión. La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos (CEPCyGR) ha liderado las acciones, enfocándose en estrategias para liquidar el humo sin interrupciones, mientras evalúan el impacto en la salud pública y la movilidad urbana.
Además, la CEPCyGR ha detallado que el origen del humo radica en la quema de pastizales en la zona poniente de Atzompa, un práctica común que se ha complicado por el clima seco y rachas de viento que impulsan las partículas hacia la capital oaxaqueña. Estas condiciones meteorológicas, típicas de la temporada, han facilitado una propagación rápida, afectando no solo la calidad del aire sino también la cotidianidad de residentes en sectores cercanos. Las autoridades insisten en la importancia de prevenir tales quemas no controladas, promoviendo alternativas seguras para el manejo de residuos vegetales y alertando sobre los riesgos ambientales asociados.
Por su parte, los vecinos de las zonas afectadas mantienen una vigilancia activa, reportando cualquier agravamiento del humo para colaborar con las brigadas. Mientras tanto, los esfuerzos se centran en dispersar las nubes densas y evitar que invadan más áreas habitadas, priorizando la reducción de amenazas a la comunidad. Esta respuesta coordinada busca no solo resolver el problema actual, sino también fortalecer protocolos para futuros eventos similares, garantizando una protección integral en un contexto de cambio climático que intensifica estos fenómenos.
