La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) formalizó la clausura de un banco de extracción de material pétreo que operaba de manera ilegal en el cauce del río Tonameca, ubicado en la región de la Costa oaxaqueña. Durante un operativo de inspección, los agentes federales confirmaron el despliegue de maquinaria pesada y la instalación de infraestructura de procesamiento, la cual abarcaba una superficie aproximada de mil 480 metros cuadrados dentro del cuerpo hídrico. La medida de seguridad se ejecutó tras constatar que los responsables carecían de la autorización de impacto ambiental obligatoria, emitida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), procediendo al cierre temporal total del sitio para mitigar el avance del deterioro ecológico.
Aunado a la falta de permisos, la autoridad ambiental advirtió que la remoción de estos materiales dentro de los cauces genera alteraciones críticas en el flujo natural del agua y acelera la erosión de las riberas, comprometiendo la estabilidad de los ecosistemas locales. Estas actividades irregulares no solo degradan el hábitat de diversas especies, sino que incrementan significativamente el riesgo de inundaciones en las zonas aledañas durante la temporada de lluvias. Aunque la clausura detuvo las labores de extracción de forma inmediata, la dependencia mantendrá abierto el procedimiento administrativo correspondiente para determinar las sanciones definitivas y las acciones de remediación necesarias ante el daño ambiental provocado.

