Entre flores, olas y tradición, Puerto Escondido volvió a llenarse de color con la tercera edición de la “Remada de Catrinas”, una celebración que fusiona la cultura oaxaqueña con la pasión por el mar en el marco del Día de Muertos.
Decenas de hombres y mujeres, transformados en catrinas y catrines, remaron sobre tablas de surf, kayaks y paddle boards, cubiertos con coronas de flores, vestuarios tradicionales y rostros pintados, mientras el atardecer bañaba de tonos dorados la bahía principal.
El evento, que ya se ha convertido en una de las actividades más esperadas de la temporada, busca rendir homenaje a los “hijos del mar”, aquellas personas que perdieron la vida en el océano o cuya memoria permanece ligada a las aguas del Pacífico.
Familias, turistas y surfistas se congregaron en la playa para acompañar el recorrido y disfrutar de un ambiente de respeto, música y alegría, donde la tradición oaxaqueña se mezcló con el espíritu costero de Puerto Escondido.
Con esta actividad, la comunidad local reafirmó su compromiso por mantener vivas las costumbres mexicanas, al tiempo que impulsa un mensaje de unión y respeto hacia la naturaleza y el mar que da identidad a esta región.

