Por: Luz Palacios
En lo alto de la sierra, donde el aire huele a madera fresca y el murmullo del viento sustituye al ruido urbano, se encuentra un rincón diseñado para reconectar con lo esencial. En Ixtlán de Juárez, arriba del aserradero rumbo a Capulálpam, las Cabañas Loshia Tunni —“piedra grande” en zapoteco— ofrecen una experiencia que combina la comodidad de la ciudad con la serenidad del campo.
El proyecto, impulsado por su dueño y anfitrión, Wilberto Ruiz Ángel, nace como respuesta a una necesidad cada vez más común: escapar del estrés. Aquí han llegado visitantes de distintas partes del mundo —desde China, Brasil y España, hasta diversos estados del país— en busca de descanso, silencio y naturaleza.
Un hogar en medio del bosque
Las dos cabañas familiares están diseñadas para que el visitante se sienta como en casa. No se trata solo de hospedaje, sino de una estancia pensada para convivir. Cada espacio cuenta con cocina equipada, estufa, vajilla, refrigerador, sala, comedor, baño y una chimenea que se convierte en el corazón del lugar durante las noches frías.
La experiencia es íntima y acogedora: una cabaña privada rodeada de árboles frutales, con vistas a la montaña y al jardín. La conexión a internet y el área de trabajo permiten incluso estancias prolongadas o jornadas de home office, sin perder el contacto con la naturaleza.
Afuera, el entorno invita a bajar el ritmo. El jardín privado cercado, el amplio estacionamiento y las áreas verdes se convierten en espacios ideales para convivir en familia, jugar con los niños o simplemente contemplar el paisaje.
Naturaleza viva, sin filtros
Aquí la naturaleza no es un decorado: es protagonista. Entre chilares y limonares de consumo local, el visitante se adentra en un entorno donde conviven aves, insectos y vegetación endémica. Mosquitos, grillos, arañas o chapulines pueden aparecer ocasionalmente, recordando que este refugio es parte de un ecosistema vivo, no un espacio artificial.
Esa autenticidad es precisamente lo que valoran quienes llegan. Los testimonios coinciden: la chimenea, el aire libre y la tranquilidad hacen de la estancia una pausa necesaria. Familias enteras encuentran en este espacio la oportunidad de reconectar, mientras parejas hallan un entorno íntimo para descansar.
Más que descanso: un proyecto en crecimiento
El lugar no se detiene. A futuro, el proyecto contempla la ampliación del espacio con nuevas áreas como un comedor, un jacuzzi, una laguna artificial con mojarras y la siembra de más árboles frutales y especies endémicas. También se proyecta como sede para eventos y reuniones familiares, aprovechando la amplitud del terreno.
Además, su ubicación estratégica permite explorar los alrededores: a pocos minutos se encuentran el mirador de cristal y el centro ecoturístico de la comunidad, ampliando la experiencia más allá de la cabaña.
Un respiro necesario
En tiempos donde la prisa domina la rutina, espacios como este se vuelven esenciales. No es solo un destino turístico, sino un refugio emocional: un lugar donde el silencio no incomoda, donde el tiempo parece detenerse y donde la vida cotidiana se simplifica.
Cabañas Loshia Tunni, se presenta así como una invitación abierta: dejar atrás la ciudad, aunque sea por unos días, y redescubrir el placer de lo simple.
Las Cabañas Loshia Tunni están ubicadas en Ixtlán de Juárez, arriba del aserradero S/N rumbo a Capulálpam, si está interesada o interesado en relajarse y descansar puede realzar su reservación al 951 547 3363 con Wilberto Ruiz Ángel.

