Más de 80 trabajadores administrativos, personal de enfermería y médicos residentes del Hospital Regional de Alta Especialidad de Oaxaca (HRAEO) han presentado cuadros de gastroenteritis, presuntamente relacionados con el consumo de alimentos preparados en el comedor subrogado del nosocomio.
De acuerdo con denuncias realizadas por personal del propio hospital, los primeros casos comenzaron a registrarse desde el pasado 25 de mayo y, hasta ahora, continúan reportándose nuevos afectados.
Entre las personas enfermas se encontraría incluso personal adscrito al área de epidemiología, situación que ha generado preocupación por un posible brote al interior de la institución médica.
Trabajadores señalaron que, pese al incremento de casos, el comedor continúa operando de manera normal y sin medidas visibles de contención.
“Siguen enfermando compañeros y lo único que hizo la Dirección de Administración fue emitir un oficio”, denunciaron empleados del hospital.
El servicio de alimentos está a cargo de la empresa Grupo Comaelmi S.A. de C.V., la cual, según testimonios del personal, tendría aproximadamente tres meses de haber iniciado operaciones dentro del hospital y presuntamente no contaría con certificaciones sanitarias.
La preocupación entre los trabajadores aumentó debido a que el mismo comedor también prepara las dietas destinadas a pacientes hospitalizados, lo que podría representar un riesgo para la seguridad alimentaria dentro del nosocomio.
Ante la situación, la Dirección de Administración y Finanzas del HRAEO emitió un comunicado en el que informó que ya se realizan revisiones conforme a la Norma Oficial Mexicana NOM 251 SSA1 2009.
Según el documento oficial, hasta el momento no se han detectado “condiciones visibles de suciedad o contaminación” en las instalaciones del comedor. Asimismo, se indicó que se tomaron muestras de alimentos para su análisis correspondiente, cuyos resultados podrían estar disponibles en un plazo aproximado de cinco días hábiles.
Sin embargo, el personal afectado cuestionó la efectividad de las acciones implementadas y exigió medidas inmediatas, entre ellas la suspensión temporal del servicio de comedor y una investigación a fondo para deslindar responsabilidades.
Hasta el momento, las autoridades de salud no han informado sobre posibles sanciones o una eventual clausura temporal del comedor, mientras persiste la preocupación entre trabajadores ante el aumento de casos y la falta de una respuesta más contundente.

