Durante la consulta indígena, que se llevó a cabo los días 6 y 7 de septiembre, dividida en tres asambleas comunitarias y en donde participaron 40 representantes de la región de la Sierra Sur de Oaxaca, se obtuvieron 655 mil votos a favor y ninguno en contra para la construcción de la presa “Margarita Maza”.
El proceso fue coordinado por Conagua, en conjunto con la Secretaría de Gobernación, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, el Instituto Nacional de los Pueblos Indígenas, el Registro Agrario Nacional, la Procuraduría Agraria y el Gobierno del Estado de Oaxaca.
La obra se construirá en la localidad de Rancho Viejo, en Sola de Vega y contará con una altura de 72 metros y una longitud de 214 metros, capacidad para almacenar cerca de 20 millones de metros cúbicos de agua y un gasto de mil litros por segundo. Con ello, se garantizará el derecho humano al agua de la ciudad de Oaxaca y municipios conurbados, durante los próximos 50 años.
Además de su función principal de abastecimiento, la Conagua menciona que impulsará el desarrollo económico y social de la región, mediante la generación de empleos, el fomento de actividades productivas, como la acuacultura y el ecoturismo, así como programas de reforestación que favorecerán la sostenibilidad ambiental.
La presa “Margarita Maza” es la continuación de un proyecto más antiguo conocido como “Paso Ancho” que fue cancelado tras múltiples críticas sobre su viabilidad técnica, social y jurídica.
En 2024, el gobernador Salomón Jara anunció que retomaría el plan con el mismo objetivo: asegurar el suministro de agua para la zona metropolitana de Oaxaca, y lo presentó ante la presidenta Claudia Sheinbaum.

