Aunque las altas temperaturas ya no son la principal amenaza durante la temporada invernal, los incendios de pastizales siguen representando un riesgo latente en la región del Istmo de Tehuantepec, alertó la Coordinación de Protección Civil. El factor que ahora dispara la incidencia es el intenso régimen de vientos que caracteriza esta época del año en la zona.
Estos vientos no solo avivan las llamas con mayor rapidez, sino que también propagan el fuego a largas distancias y transportan material incandescente que puede generar nuevos focos. Combinados con la sequía persistente en los suelos, crean condiciones ideales para que un pequeño incendio se convierta en minutos en uno de grandes proporciones.
Un ejemplo reciente ocurrió el pasado lunes en el municipio de Santo Domingo Tehuantepec, cuando habitantes de la agencia de Santa Cruz reportaron un incendio de pastizales junto a la Carretera Federal Transístmica, entre los conocidos crucero y crucerito. Gracias a la rápida intervención del personal de Protección Civil municipal, se logró contener el avance del fuego y evitar que alcanzara zonas habitadas, pese a que las ráfagas amenazaban con extenderlo hacia otros sectores.
Ante este panorama, el subcomisario de Protección Civil de Tehuantepec, Rogelio Garfias, hizo un llamado enérgico a la población para que evite la quema de basura y residuos agrícolas durante los próximos meses. “Los vientos fuertes pueden hacer que cualquier llama se salga de control en cuestión de segundos”, advirtió el funcionario, quien insistió en la importancia de reportar de inmediato cualquier conato de incendio al número de emergencias.
