La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) confirmó el inicio de la construcción de un nuevo viaducto en la carretera Mitla–Tehuantepec, una obra estratégica que buscó restablecer la conectividad total en la zona tras el cierre del túnel conocido como “El Tornillo”. Jesús Antonio Esteva Medina, titular de la dependencia, informó que las labores preliminares arrancaron este lunes con el arribo de maquinaria pesada y la apertura de caminos, proyectando un tiempo de ejecución de aproximadamente 12 meses. Esta decisión técnica se tomó luego de que el túnel original sufriera daños estructurales severos en junio del año pasado debido al impacto del huracán Erick, evento que provocó el desprendimiento de bloques de roca de hasta 100 toneladas sobre la vía.
Con el objetivo de garantizar la integridad de los usuarios, el proyecto ejecutivo fue rediseñado para desplazar la ubicación de la estructura hacia un punto geológicamente más estable. A diferencia del túnel falso que operaba anteriormente, el nuevo viaducto se construyó a una distancia prudente del área de derrumbes, creando una zona de amortiguamiento que minimizó los riesgos ante eventuales deslizamientos de tierra. Para sustentar este cambio de trazado, se llevaron a cabo rigurosos estudios geotécnicos durante los últimos meses, los cuales determinaron que alejar la infraestructura del talud era la solución más viable y segura a largo plazo para la operación carretera en esta región del estado.
Por otro lado, el proceso de liberación del derecho de vía avanzó de forma gradual, contando ya con las autorizaciones necesarias para los accesos principales. La dependencia subrayó que, si bien se mantienen monitoreos constantes en otros tramos de la vía para identificar posibles puntos críticos, hasta el momento no se detectaron amenazas de magnitud similar a la de «El Tornillo». Con esta inversión en infraestructura, el gobierno federal buscó no solo reparar un daño material, sino ofrecer una alternativa de ingeniería moderna que resistiera las condiciones orográficas y climáticas de Oaxaca, asegurando que el tránsito vehicular no volviera a verse interrumpido por fenómenos naturales en este sector.
