Oaxaca experimenta un adelanto inusual de temperaturas elevadas, con la capital registrando picos que se acercan a los 30 grados Celsius esta semana. Según informes de Protección Civil estatal, un sistema anticiclónico domina el territorio, generando condiciones estables con cielos mayormente despejados, sequedad en el aire y una radiación solar intensa. En la ciudad de Oaxaca de Juárez, el termómetro marca 28 grados este martes, escalando a 29 grados para miércoles y jueves, antes de estabilizarse en 28 grados el viernes y sábado. Sin embargo, regiones como el Istmo de Tehuantepec y la Costa enfrentan escenarios más críticos, donde las máximas podrían superar los 45 grados, incrementando los peligros de golpes de calor y deshidratación entre la población vulnerable.
A pesar de esta intensidad temporal, un alivio se vislumbra para el fin de semana, con descensos notables a 21 grados el domingo y 19 grados el lunes, impulsados por variaciones atmosféricas que romperán el patrón actual. No obstante, expertos meteorológicos subrayan que este episodio solo preludia desafíos mayores: la fase más aguda del calor se prevé entre abril y mayo, culminando en la canícula de julio y agosto, caracterizada por sequías prolongadas, escasas precipitaciones y una radiación extrema que agrava las condiciones cotidianas.
Ante este panorama, las autoridades enfatizan medidas preventivas esenciales para mitigar impactos en la salud. Recomiendan limitar la exposición al sol entre las 11:00 y las 16:00 horas, priorizar la hidratación constante y aplicar protector solar, especialmente para quienes laboran al aire libre. Estas acciones buscan reducir riesgos en un contexto donde el calor no solo afecta el confort diario, sino que representa una amenaza real para comunidades expuestas.
