El director de la escuela primaria Benito Juárez, ubicada en la calle Macedonio Alcalá del Centro Histórico de Oaxaca de Juárez, Enrique Cerero Gudiño, fue señalado por madres y padres de familia de utilizar su cargo para obtener beneficios económicos personales y de incumplir disposiciones oficiales relacionadas con la salud escolar.
De acuerdo con los testimonios recabados, el directivo habría convertido diversos servicios y actividades de la institución en negocios particulares. Entre ellos, la renta de los baños escolares a turistas durante festividades que se desarrollan en el Centro Histórico, así como la venta directa de uniformes deportivos, uniformes de gala y guías escolares. También se le atribuye establecer cuotas para clases de inglés, atención psicológica y talleres de danza, sin reportar estos ingresos al comité de la escuela.
Las familias denunciaron que, pese a la normativa vigente que prohíbe la venta de comida chatarra en escuelas de educación básica, en esta primaria continúa la oferta de refrescos, frituras y productos con endulzantes.
Señalan que, al cuestionar al director sobre este incumplimiento, Enrique Cerero presume supuestos vínculos con autoridades gubernamentales y con integrantes del magisterio, con los cuales asegura estar protegido.
Otra práctica señalada es la renta de los sanitarios durante actividades escolares como los festejos de Día de Muertos o torneos deportivos realizados los fines de semana, sin que dichos ingresos sean transparentados ni reportados a la comunidad escolar.
Además, padres y madres denunciaron que los costos de actividades extracurriculares y atención psicológica son fijados sin consulta y presentados como obligatorios.
También se acusa al director de controlar la venta de uniformes adicionales bajo el argumento de que serán utilizados para difundir la imagen de la escuela en plataformas digitales.
Las familias sostienen que este mecanismo se ha convertido en otra vía para obtener ingresos personales.
A estos señalamientos se suma un historial de conductas consideradas inapropiadas. Entre ellas, un episodio documentado en medios locales donde se reportó que el director subió su vehículo a la banqueta para evadir el tráfico, poniendo en riesgo a peatones.
Ante este conjunto de presuntas irregularidades, madres y padres de familia solicitaron a las autoridades educativas estatales realizar una revisión exhaustiva al funcionamiento interno de la escuela Benito Juárez y verificar el cumplimiento de las normativas escolares, administrativas y de protección a la salud de las y los estudiantes.


