Miembros del Frente Popular Revolucionario (FPR) se congregaron este viernes 19 de diciembre de 2025 en Nochixtlán, Oaxaca, para exigir justicia por el asesinato de su compañero Francisco Jiménez, ocurrido hace tres años. En un mitin organizado por comités locales, incluyendo contingentes de la Colonia Proletaria, el Campamento Comunitario 20 de Noviembre y la Unión Popular de Comerciantes de Mercado (UPCM), los participantes ratificaron su compromiso con la lucha callejera como vía para obtener respuestas. Según el comunicado emitido por el grupo, la justicia no se hallará en instancias judiciales como tribunales o cortes, sino en la movilización social persistente. Esta acción resalta la continuidad de demandas pendientes en regiones con historial de conflictos sociales en Oaxaca, donde organizaciones como el FPR mantienen una presencia activa en reclamos por derechos humanos.
Además de honrar a Jiménez, el evento evocó otros casos sin resolver, como la desaparición de Lauro Juárez hace 18 años, por quien se exigió su presentación con vida. Los manifestantes, identificados con banderas rojas y consignas revolucionarias, subrayaron la necesidad de respuestas inmediatas del gobierno, en un contexto donde Nochixtlán ha sido escenario de protestas históricas, incluyendo eventos de 2016 que dejaron huella en la memoria colectiva. Esta conmemoración no solo recuerda pérdidas individuales, sino que conecta con un patrón más amplio de impunidad en el estado, impulsando a los involucrados a persistir en sus esfuerzos colectivos. Aunque el mitin transcurrió sin incidentes reportados, refleja tensiones latentes entre grupos sociales y autoridades, invitando a un diálogo sobre mecanismos efectivos para resolver tales agravios.
En resumen, estas acciones del FPR ilustran cómo las demandas por justicia trascienden el tiempo, fusionando reclamos históricos con movilizaciones actuales. Mientras las autoridades no han emitido comentarios inmediatos sobre el evento, la persistencia de estos grupos sugiere que la búsqueda de resolución continuará en las calles, priorizando la solidaridad comunitaria sobre procesos institucionales formales.

