Por Óscar García
La Tumba número 10 de Huitzo, uno de los hallazgos arqueológicos más relevantes de los últimos años en Oaxaca, abrirá su acceso al público en octubre próximo, una vez que concluyan los trabajos de investigación, conservación e interpretación realizados por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).
El anuncio fue realizado por el director general del INAH México, Joel Omar Vásquez Herrera, durante una conferencia de prensa encabezada por el gobernador del estado, Salomón Jara Cruz, y la secretaria de Cultura del Gobierno de México, Claudia Curiel de Icaza, quienes coincidieron en destacar la importancia histórica y cultural de este descubrimiento para el país.
Vásquez Herrera explicó que la apertura de la tumba se dará de manera responsable y gradual, priorizando la protección del sitio y el correcto entendimiento de los elementos simbólicos hallados en su interior.
Señaló que antes de permitir el ingreso general, se busca avanzar de forma significativa en la interpretación de los símbolos, contextos rituales y significados históricos que serán compartidos con la sociedad.
Detalló que, una vez habilitado el acceso, se dará prioridad a las visitas escolares, con el objetivo de que niñas, niños y jóvenes conozcan de primera mano la riqueza milenaria de Oaxaca y comprendan la relevancia de las civilizaciones originarias que habitaron la región. “Queremos que este espacio sea una herramienta educativa y de formación cultural”, subrayó.
Hasta el momento, las investigaciones han revelado importantes hallazgos, entre ellos cerámica contemporánea al periodo de auge de Monte Albán, restos óseos humanos, estucos, vasijas y un mural de alto valor histórico, elementos que aportan información clave sobre las prácticas funerarias y la organización social zapoteca. Para profundizar en estos estudios, se ha destinado una inversión aproximada de un millón de pesos.
La Tumba 10 se localiza entre los municipios de San Pablo Huitzo y Suchilquitongo, en la región de Etla. La estructura cuenta con aproximadamente cinco metros de longitud y dos metros de altura, características que la convierten en un espacio funerario de gran relevancia dentro del contexto arqueológico del Valle de Oaxaca.
Con este hallazgo, el titular del INAH informó que Oaxaca suma un total de 5 mil 351 sitios arqueológicos registrados, de los cuales únicamente 14 se encuentran abiertos al público, lo que refuerza la necesidad de continuar con políticas de conservación y difusión del patrimonio histórico.
Por su parte, la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, recordó que recientemente la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, dio a conocer el descubrimiento de esta tumba zapoteca construida en el siglo VI de nuestra era, lo que significa que permaneció sellada durante cerca de mil 400 años, hasta su apertura hace unos meses para iniciar los trabajos de conservación e investigación.
Finalmente, el gobernador Salomón Jara Cruz destacó que Oaxaca ha dejado atrás la visión del patrimonio como simple pieza de exhibición. “Hoy entendemos nuestra herencia cultural como algo vivo, que nos da identidad y sentido de pertenencia”, afirmó, al reiterar el compromiso de su administración con la protección y valoración del legado histórico de los pueblos originarios.

