La presidenta Claudia Sheinbaum descartó cualquier posibilidad de condonar deudas fiscales al Grupo Salinas, al recordar que la Constitución prohíbe tales exenciones salvo en términos estrictos de la ley. En respuesta a la propuesta de diálogo privado de Ricardo Salinas Pliego, enfatizó que el pago de impuestos no se negocia en lo oscurito, sino que se rige por el Código Fiscal de la Federación. Si el conglomerado accede a saldar sus adeudos, podría beneficiarse con la eliminación de multas y recargos, siempre dentro del marco legal.
Ante posibles errores del Servicio de Administración Tributaria, los contribuyentes disponen de vías claras para defenderse, como la corrección directa en esa dependencia o el recurso a la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente. Esta institución ofrece mediación gratuita contra abusos de autoridad, mientras que los amparos y tribunales federales resuelven injusticias en instancias superiores. Sheinbaum subrayó que tales mecanismos garantizan equidad, sin espacio para privilegios discrecionales de la presidenta, el SAT o la Secretaría de Hacienda.
El caso de Grupo Salinas, con una deuda de 48 mil millones de pesos por presuntos incumplimientos desde 2013, ya transitó por primera, segunda y tercera instancia en el Poder Judicial anterior. Ahora, nueve asuntos esperan resolución en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, junto a otros litigios fiscales de entidades similares. La mandataria insistió en que este proceso trasciende diferencias políticas y se centra en el estricto cumplimiento de la norma.

