México suspende de manera temporal la importación de animales vivos procedentes de Estados Unidos tras la confirmación de cinco casos de gusano barrenador del ganado en Texas y Nuevo México. La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en coordinación con el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA), adoptó esta medida para proteger el hato ganadero del noroeste del país, donde la plaga no se registra. La decisión afecta bovinos, equinos, ovinos, caprinos y otras especies destinadas a reproducción, sacrificio o compañía.
Las autoridades detectaron los primeros casos en un becerro en el condado de Zavala, Texas, el 4 de junio, y reportaron tres adicionales el lunes: dos en Texas (un ternero en La Salle y una cabra en Gillespie) y uno en un perro en Nuevo México. Esta plaga, erradicada en México desde la década de 1960, la causa una mosca parasitaria cuyas larvas infestan tejidos vivos de animales de sangre caliente. Ambas naciones mantienen intercambio de información y refuerzan inspecciones en puntos de ingreso.
La suspensión fortalece la protección sanitaria en estados como Baja California, Baja California Sur, Chihuahua y Sinaloa. Las dependencias continúan con estrategias conjuntas, como la liberación de moscas estériles, para contener el avance de la plaga. Perros de compañía enfrentan inspecciones sanitarias más estrictas, mientras se evalúan medidas complementarias para otras mascotas.
