Por: Aylin Paredes
El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), solicitó al Departamento del Tesoro de Estados Unidos información detallada sobre las acusaciones de lavado de dinero contra dos bancos mexicanos y una casa de bolsa.
En la conferencia matutina, la Presidenta destacó que el comunicado emitido por las autoridades estadounidenses carece de pruebas contundentes, ya que solo menciona transferencias financieras entre empresas chinas y mexicanas, sin evidencia clara de actividades ilícitas. México busca esclarecer los señalamientos para determinar si proceden revisiones por parte de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV).
La información proporcionada por el Tesoro de EU y la Red de Control de Delitos Financieros (FinCEN) fue calificada como «general» por las autoridades mexicanas. Según el comunicado estadounidense, las transferencias involucran empresas chinas legalmente constituidas que realizan operaciones comerciales con México, un país con el que mantienen un intercambio comercial de 139 mil millones de dólares en 2024.
La SHCP subrayó que dichas operaciones no constituyen, por sí solas, pruebas de lavado de dinero, ya que son parte de las miles de transacciones diarias entre ambos países.
Por ello, México ha insistido en obtener información más precisa para evaluar si existe un fundamento sólido que justifique las acusaciones.
La Presidenta enfatizó que, de existir pruebas concretas, las instituciones mexicanas procederán a investigar conforme a la normativa vigente. Este intercambio se da en un contexto de cooperación bilateral, aunque el comercio entre México y China palidece frente a los billones de dólares que EU intercambia con el país asiático, según datos oficiales.

