La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo avaló la iniciativa para adelantar la revocación de mandato presidencial al 2027, aunque insistió en que la propuesta requiere un debate profundo sin aprobaciones precipitadas. En su conferencia matutina, Sheinbaum calificó la idea como buena, ya que sincronizaría el proceso con las elecciones intermedias y evitaría gastos adicionales en recursos públicos. La mandataria subrayó que el foco radica en el momento de ejecución, no en la existencia de la figura constitucional.
Diputados de Morena presentaron la reforma para mover la consulta de 2028 a 2027, con el fin de coincidir con la renovación de la Cámara de Diputados y elecciones locales. Sheinbaum argumentó que esta coincidencia optimizaría los presupuestos federales, similar a lo ocurrido en la revocación de 2022 para el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que demandó fondos exclusivos. La propuesta surgió en la Comisión de Puntos Constitucionales, donde se aplazó su dictamen para mayor análisis.
Sheinbaum recordó que la revocación de mandato se incorporó a la Constitución gracias a la iniciativa de López Obrador en 2019, y por ello debe comunicarse claramente al pueblo de México su origen. La presidenta propuso que, de no aprobarse en el actual periodo legislativo, la revisión continúe en el siguiente para garantizar transparencia. Así, el debate se centra en equilibrar eficiencia y deliberación, sin alterar el principio de rendición de cuentas midway del sexenio.

