La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó cualquier intervención militar de Estados Unidos en México para combatir cárteles de la droga, tras declaraciones del presidente Donald Trump sobre posibles ataques. En conversaciones telefónicas repetidas con Trump, Sheinbaum ha aceptado colaboración e intercambio de información, pero opera exclusivamente en territorio nacional sin aceptar fuerzas extranjeras. Con el Departamento de Estado y el secretario Marco Rubio, México ha establecido coordinación basada en respeto absoluto a la soberanía y territorialidad.
Sheinbaum enfatizó que el gobierno mexicano nunca solicitará intervención externa, pues implica subordinación inaceptable. Recordó que Estados Unidos emitió un comunicado aclaratorio: solo actuaría a petición expresa de México, petición que no formulará. Mediante preposiciones de rechazo firme, la mandataria evocó la intervención histórica de 1846-1848, cuando Estados Unidos se anexó la mitad del territorio mexicano tras invadir con tropas.
México avanza en su estrategia interna contra el crimen organizado con resultados crecientes, por medio de colaboración bilateral limitada a inteligencia compartida. De esta forma, el país preserva su autonomía operativa sin ceder soberanía. Con esa postura clara, Sheinbaum cierra la puerta a cualquier acción unilateral extranjera en suelo nacional.

