La presidenta Claudia Sheinbaum pidió durante su conferencia matutina del lunes que la población no vea TV Azteca, a la que acusó de difundir mentiras descaradas y de participar en una campaña contra su gobierno. La jefa del Ejecutivo enmarcó su llamado en la defensa de la verdad y anunció medidas como un premio al “mitómano de la semana” y un segmento de “Detector de mentiras”. Además, adelantó que sus palabras podrían molestar al dueño de la empresa, Ricardo Salinas Pliego.
La televisora respondió con un comunicado en el que calificó las declaraciones presidenciales como un intento evidente de censura y una agresión contra la libertad de expresión. TV Azteca sostuvo que millones de mexicanos seguirán sus contenidos porque al gobierno le incomoda la verdad, y rechazó que se trate a los ciudadanos como menores de edad incapaces de elegir su información. La empresa defendió su línea crítica y denunció presunta complicidad del gobierno con el narco.
Entre las acusaciones de la televisora destacan nexos con gobernadores como Rubén Rocha Moya y Américo Villarreal, así como con senadores, a quienes vinculó con el crimen organizado. La compañía también mencionó redes de corrupción familiar y defendió su rol como voz independiente ante lo que considera un México autoritario. Sheinbaum, por su parte, ha reiterado que su postura constituye una opinión y no un acto de censura estatal.

