La presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que el avión militar estadounidense Hércules C-130 aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca, y no en Santa Lucía como se rumoró, pues personal mexicano de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana viajó a Estados Unidos para capacitarse. La autorización correspondió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), ya que se trató de mexicanos saliendo del país, sin requerir permiso del Senado.
En contraste, la mandataria precisó que no existe capacitación de estadounidenses en territorio mexicano con ese vuelo, aunque a veces tales actividades demandan aprobación legislativa. Por ejemplo, mencionó el caso pendiente de la Guardia Costera de Estados Unidos, cuya entrada aguarda ratificación del Senado completo en febrero, no de la Comisión Permanente.
Sheinbaum solicitó al Gabinete de Seguridad informar las condiciones precisas para autorizaciones senatoriales, y reiteró que el aterrizaje en bases aéreas militares como Toluca o Santa Lucía obedece a protocolos establecidos por Sedena, disipando así la polémica surgida.
