Ni la detención del activista Luis García Villagrán ni la presencia de elementos del Instituto Nacional de Migración (INM) logró impedir la salida de la caravana migrante denominada “Éxodo de la justicia”, la cual partió este miércoles desde la frontera sur de México con el objetivo de llegar a la Ciudad de México sin ser detenida.
Unos 300 migrantes de distintas nacionalidades, entre ellos hombres, mujeres y niños, comenzaron su recorrido luego de una oración encabezada por el sacerdote y activista Heyman Vázquez Medina. Durante la caminata, los participantes portaban mantas con las leyendas “Migrar no es un crimen” y “Éxodo de Justicia”, así como banderas de México.
Las personas en tránsito, originarias de países como Cuba, Haití, Venezuela, Colombia, Perú, diversas naciones africanas y de Centroamérica, lamentaron la aprehensión del director del Centro de Dignificación Humana, Luis García Villagrán, ocurrida el martes por la tarde. El activista enfrenta cargos federales por presuntos delitos de delincuencia organizada y tráfico de personas.
Acompañada por un fuerte operativo de vigilancia conformado por la Guardia Nacional, elementos del INM, el grupo Beta Sur y policías estatales, la caravana avanzó por la carretera costera con destino a la Ciudad de México. Está previsto que este mismo día los migrantes pernocten en el poblado de Álvaro Obregón, ubicado a unos 12 kilómetros de Tapachula, para retomar su marcha en las próximas horas.
