Uno de cada dos alumnos de nuevo ingreso a la UNAM percibe señales de ansiedad, depresión u otro trastorno mental, según los resultados del examen médico automatizado (EMA) aplicado durante su inscripción. De los 84 mil estudiantes que ingresaron en agosto de 2025, alrededor de 42 mil manifestaron síntomas vinculados a estos padecimientos. Gustavo Olaiz Fernández, titular de la Dirección General de Atención a la Salud de la institución, aclaró que esta percepción no equivale a un diagnóstico de trastorno real, cuya cifra resulta mucho menor.
El porcentaje representa un incremento drástico respecto a los niveles previos a la pandemia, cuando solo entre 10 y 15 por ciento de los alumnos de nuevo ingreso reportaba algún síntoma similar. Olaiz Fernández atribuye el cambio a las secuelas de la crisis sanitaria, entre ellas soledad, separación, abandono y dificultades para relacionarse, que afectan a jóvenes de 15 a 20 años. La universidad ofrece orientación, terapia grupal o individual para modificar esa percepción y canaliza casos detectados hacia tratamiento psicológico constante o atención especializada en instituciones públicas.
Las autoridades universitarias destacan que el EMA forma parte de estrategias más amplias de detección y apoyo en salud mental, las cuales incluyen programas integrales de cuidado emocional implementados en los últimos meses. De esta forma, la institución busca acompañar a los estudiantes desde su ingreso y mitigar el impacto de los factores postpandemia en su desempeño académico y bienestar general.
