Una investigación periodística destapó que la administración de Javier Duarte en Veracruz (2010-2016) desvió 276.6 millones de pesos a 16 empresas fantasma a través de 95 contratos no incluidos en las 71 denuncias de la Auditoría Superior de la Federación (ASF). Estas compañías, identificadas como Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS) por el Servicio de Administración Tributaria (SAT), recibieron recursos federales destinados a educación, salud e infraestructura, pero muchas operaban desde domicilios falsos o con socios ilocalizables.
El análisis, realizado por Quinto Elemento Lab y AVC Noticias con datos del Observatorio de la Corrupción e Impunidad de la UNAM, revela que la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas (SIOP) canalizó 237 millones de pesos a proyectos como pavimentaciones y una pista de patinaje en el parque Reino Mágico, hoy deteriorada. Empresas como Infraestructura en Construcción, que obtuvo 118 millones, tenían como socios a un albañil y un jardinero, mientras otras, como Inmobiliaria Gomgo, se registraron en casas de colonias populares. Algunas de estas firmas también lograron contratos con gobiernos posteriores, incluida la administración de Andrés Manuel López Obrador.
A pesar de la magnitud de los desvíos, la ASF no ha denunciado estos contratos, posiblemente por limitaciones en su capacidad de fiscalización, según Gerardo Lozano, exauditor de la institución. La SIOP, por su parte, no ha sancionado a las empresas ni proporcionado información clara sobre los expedientes. Expertos como Víctor Andrade, de la Universidad Veracruzana, advierten que estos esquemas de corrupción sistémica persisten en el estado, evidenciando fallas estructurales en la contratación pública.
