El fiscal general de Michoacán, Carlos Torres Piña, dio a conocer nuevos avances en la investigación del atentado con coche bomba ocurrido el 6 de diciembre en Coahuayana. La explosión se activó mediante un dispositivo a larga distancia, y las autoridades ya ubicaron los rostros de quienes accionaron el mecanismo. Además, el vehículo utilizado había sido vendido meses antes por su propietario original, sin reporte de robo.
Torres Piña atribuyó el ataque a fricciones territoriales, por lo que resulta evidente la posible participación del Cártel Jalisco Nueva Generación contra la Policía Comunitaria local. La Fiscalía coordina acciones con instancias de Colima y federales para profundizar en las indagatorias. De igual modo, se revisa el estatus legal de la corporación comunitaria afectada.
Las pesquisas continúan con énfasis en el origen del vehículo y los movimientos previos al hecho. Aunque se desmanteló un campamento en la zona limítrofe, las detenciones en Colima no se vinculan directamente por ahora. Con ello, las autoridades buscan esclarecer plenamente la dinámica del atentado.

