El Fondo Global de Pensiones del Gobierno de Noruega, el mayor fondo soberano del mundo, completó la venta de sus inversiones en bonos de Petróleos Mexicanos (Pemex), equivalentes a 40 millones de dólares, debido a presuntos actos de corrupción en la petrolera estatal entre 2004 y 2023. Pemex confirmó la desinversión, señalando que el proceso inició en 2014, durante la gestión de Emilio Lozoya Austin en el sexenio de Enrique Peña Nieto, y se aceleró por el deterioro crediticio y criterios de la agenda Ambiental, Social y de Gobernanza (ASG). La decisión, anunciada el domingo por el Consejo de Ética del fondo, subraya la falta de información suficiente sobre irregularidades reportadas en 2017, bajo las direcciones de José Antonio González Anaya y Carlos Treviño.
Pemex defendió su sistema anticorrupción, que incluye evaluaciones de riesgo, un canal de denuncias anónimo y cooperación con autoridades internacionales. Sin embargo, el fondo noruego mantuvo su postura tras considerar insuficientes las respuestas de la petrolera, particularmente en torno a señalamientos de sobornos. Un caso emblemático es el de Lozoya, acusado de recibir 3.4 millones de dólares en 2012 de Alonso Ancira, expropietario de Altos Hornos de México, para facilitar la compra a sobreprecio de la planta Agronitrogenados en 2014. Lozoya, en libertad condicional desde febrero de 2024, enfrenta un proceso penal con medidas cautelares, mientras negociaciones para un acuerdo reparatorio con Pemex y la Unidad de Inteligencia Financiera se estancaron por discrepancias sobre el monto a pagar.
Por su parte, Pemex destacó una estrategia financiera integral junto a las secretarías de Energía y Hacienda para fortalecer su posición y cumplir metas operativas. La desinversión noruega, que en 2014 representaba 600 millones de dólares, refleja un retiro progresivo iniciado hace una década. Pese a ello, la petrolera busca consolidarse como un socio comercial confiable en un contexto de creciente escrutinio internacional.
