El proyecto Chinampa Refugio impulsa la restauración del humedal de Xochimilco mediante biofiltros instalados en chinampas tradicionales, con lo que mejora la calidad del agua en los canales y genera refugios para especies nativas, entre ellas el axolote mexicano. Conservación Internacional México y el Laboratorio de Restauración Ecológica de la UNAM coordinan la iniciativa, que ya opera en 21 chinampas donde recientes censos detectaron huella genética de axolotes pese a la drástica reducción de su población silvestre, que pasó de 6 mil individuos por kilómetro cuadrado en 1998 a apenas 0.03 en 2013. Estas acciones buscan revertir la contaminación, la urbanización y el impacto de especies invasoras que amenazan la biodiversidad del sitio.
La degradación del humedal pone en riesgo no solo la supervivencia del axolote, catalogado en peligro crítico de extinción, sino también la producción de alimentos ancestrales que dependen del sistema chinampero. El modelo implementado restaura la conectividad ecológica, elimina contaminantes sin agroquímicos y permite cultivar hortalizas y flores de manera sostenible, al tiempo que la “Etiqueta Chinampera” facilita su venta en mercados de mayor valor. De esta forma, el proyecto avanza en la recuperación de recursos hídricos y alimentarios esenciales para la Ciudad de México mientras protege el último remanente del antiguo sistema lacustre del Valle de México.
Expertos señalan que una restauración integral del humedal podría abastecer entre 15 y 25 por ciento de las hortalizas consumidas en la capital, además de conservar un ecosistema reconocido como sitio Ramsar y Patrimonio Mundial de la Humanidad. Campañas como Adoptaxolotl 2025-2026 y alianzas interinstitucionales fortalecen los esfuerzos de conservación, con planes para reintroducir al axolote en hábitats recuperados. La participación activa de chinamperos y el manejo agroecológico demuestran una estrategia viable para preservar la biodiversidad y garantizar recursos vitales a largo plazo.
