La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, abordó el impacto del nuevo arancel impuesto por Estados Unidos al cobre y productos farmacéuticos mexicanos, destacando que un equipo del gobierno viajará este viernes a Washington para negociar un acuerdo global. Señaló que México exporta más cobre a China que a Estados Unidos, principalmente chatarra que luego se refina en territorio estadounidense para satisfacer la demanda de su industria. La mandataria subrayó que las tarifas, diseñadas para proteger la economía de Estados Unidos, afectan una cadena productiva integrada que beneficia a ambos países.
Sheinbaum expresó confianza en que las negociaciones con el gobierno de Donald Trump, acordadas en el G7, permitan encontrar las mejores condiciones para México. El equipo mexicano, liderado por el secretario de Economía y acompañado por representantes de Hacienda y Relaciones Exteriores, abordará temas de comercio, seguridad y migración. La presidenta destacó que México buscará diversificar mercados para el cobre, dado que China es un gran importador, y fortalecerá el plan integral para la industria farmacéutica, que busca cubrir la demanda local y expandir exportaciones a otros países además de Estados Unidos.
La mandataria reconoció que las medidas proteccionistas de Estados Unidos no son exclusivas contra México, sino una política global que afecta a múltiples naciones. México, afirmó, trabaja en una estrategia dual: negociar con Washington para mitigar el impacto de las tarifas y explorar opciones de exportación a otros mercados. Sheinbaum enfatizó la fortaleza de la economía mexicana y su capacidad para adaptarse, a pesar de la integración económica con Estados Unidos, que podría verse afectada por el cierre de importaciones promovido por el gobierno estadounidense.

