La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, condenó las declaraciones del expresidente Felipe Calderón, quien en una conferencia en la Universidad de Georgetown, en Washington, afirmó que la reforma al Poder Judicial ocurrió “bajo las narices” del exembajador de Estados Unidos, Ken Salazar, sin que este interviniera. Sheinbaum calificó las palabras de Calderón como “indignantes” y lo acusó de ser “entreguista” y “vendepatrias”. La mandataria destacó la gravedad de sugerir una intervención extranjera en asuntos soberanos de México.
Sheinbaum recordó un episodio histórico para contextualizar su crítica: el golpe de Estado contra Francisco I. Madero en 1913, orquestado con la intervención del entonces embajador estadounidense Henry Lane Wilson. La presidenta señaló que Calderón, a quien se refirió como “espurio” por presunto fraude electoral en 2006, promueve una postura contraria a la soberanía nacional. Las declaraciones del exmandatario han generado controversia por cuestionar la autonomía de México en decisiones internas.
Calderón, presidente de México entre 2006 y 2012, participó en el foro “El Estado de la Democracia en América”, donde expresó que no sabía si Estados Unidos pudo haber “salvado la democracia” en México, pero subrayó la inacción del exembajador Salazar. Sheinbaum enfatizó que tales comentarios reflejan una actitud de subordinación al extranjero. La reforma al Poder Judicial, aprobada en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, ha sido un tema de debate por sus implicaciones en la estructura del sistema judicial mexicano.

