La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la Comisión Nacional del Agua (Conagua) realiza un esfuerzo intensivo para regularizar las concesiones de agua en México. Bajo la coordinación de Mauricio, este proceso busca ordenar un sistema que presentó desorden durante el periodo neoliberal. El agua, aunque pertenece a la nación según la Constitución, se concesiona a municipios, estados, privados y agricultores.
Durante el periodo neoliberal, las concesiones se asignaron con volúmenes que superaban el uso real. Esto impedía que el agua sobrante se destinara a otros sectores prioritarios. Empresas, como las de la industria lechera, tenían concesiones mayores a sus necesidades.
Por ello, muchas empresas devolvieron de manera voluntaria el exceso de agua concesionada. Sheinbaum calificó esta acción como una desprivatización del recurso. Con este proceso, se recuperaron volúmenes significativos para reasignarlos a otros usos.
Además, la Conagua identificó concesiones destinadas al riego agrícola que se usaban para desarrollos habitacionales. Estas irregularidades, permitidas por transferencias en el pasado, evitaban el pago de derechos correspondientes. La regularización corrige estas prácticas para garantizar un uso justo del agua.
Un incendio en 2019, en las oficinas donde se almacenaban archivos de la Conagua, complicó la recuperación de datos. Aunque no se confirmó si fue provocado, el incidente resaltó la necesidad de consolidar bases de datos dispersas. Este esfuerzo asegura un manejo transparente del recurso hídrico.
Con estas medidas, el gobierno optimiza el uso del agua y revierte prácticas que favorecieron su privatización. La regularización permitirá reasignar volúmenes a proyectos prioritarios. Así, se fortalece la gestión hídrica nacional para beneficio del país.

