Por: Aylin Paredes
En la cuarta diligencia de exhumación en el panteón Pedro Amaro, en Jojutla, Morelos, se recuperaron 85 restos humanos, de los cuales seis corresponden a bebés y uno a restos fetales, informó este miércoles el fiscal general del estado, Édgar Maldonado Ceballos.
Los trabajos, realizados del 26 de mayo al 13 de junio, se llevaron a cabo en una fosa común, no clandestina, utilizada anteriormente por la entonces Procuraduría General de Justicia para inhumar cuerpos no identificados sin estudios periciales previos. El fiscal aclaró que los hallazgos son considerados indicios, no cuerpos completos, hasta que concluyan los análisis forenses.
No obstante, colectivos de búsqueda que participaron como observadores reportaron discrepancias, afirmando que se recuperaron más de 60 cuerpos completos, incluyendo al menos 10 bebés y 10 mujeres. Estas diferencias han generado cuestionamientos sobre los protocolos aplicados. Durante los primeros días de la intervención, las buscadoras denunciaron la falta de especialistas, fallas en la recolección de restos y la presencia intermitente de la Guardia Nacional.
La Fiscalía reconoció estas irregularidades y se comprometió a corregirlas en futuras etapas, permitiendo la participación de peritos independientes.
La diligencia contó con la colaboración de peritos en criminalística, antropología, genética y otras disciplinas, además de representantes de la Comisión Nacional y Local de Búsqueda, la Guardia Nacional y la Comisión de Derechos Humanos de Morelos. Los trabajos se extendieron una semana debido a la cantidad de hallazgos, pero se suspendieron temporalmente el 19 de junio por riesgos estructurales y condiciones climáticas adversas. Maldonado destacó que los restos no son recientes, con la última inhumación registrada en 2014, y que desde 2017 se han identificado 219 indicios en el sitio, 78 con perfil genético.
El fiscal enfatizó el compromiso de trabajar con transparencia junto a las familias y colectivos, asegurando que la Fiscalía continuará las intervenciones necesarias para dignificar los restos y devolverlos a sus seres queridos. “Este es un compromiso institucional y moral”, afirmó, subrayando que las próximas fases dependerán de garantizar condiciones de seguridad.

