En su primer Grito de Independencia, la presidenta Claudia Sheinbaum enfatizó la necesidad de reconocer a las heroínas de México, como Josefa Ortiz Téllez-Girón, a quien mencionó con su nombre de soltera porque “las mujeres no somos de nadie”. Señaló que la historia, dominada por una visión machista, invisibilizó los aportes femeninos. Este reconocimiento busca inspirar a las niñas al mostrarles su relevancia en el pasado.
Sheinbaum destacó figuras como Gertrudis Bocanegra, quien enfrentó la tortura y el fusilamiento por no delatar a los insurgentes, y Leona Vicario, considerada la primera periodista del país. También resaltó a Manuela Molina, una indígena que dejó su hogar para unirse a Morelos y fue nombrada capitana en Apatzingán. Estas mujeres, dijo, jugaron roles cruciales en la lucha por la Independencia.
La presidenta también valoró a las heroínas anónimas que, sin participar directamente en la lucha, sostuvieron a sus familias durante el movimiento. Al reivindicar a estas mujeres, Sheinbaum subrayó que no pertenecen a nadie, rechazando la idea de que su identidad dependa de ser hijas o esposas. Este mensaje busca reafirmar la autonomía y el legado de las mujeres en la historia mexicana.
