La organización criminal ‘La Barredora’ ha consolidado su presencia en el sureste de México, operando principalmente en Tabasco, con alcances en Chiapas y el sur de Veracruz. Este grupo, presuntamente liderado por Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública de Tabasco y actual prófugo, se dedica a actividades ilícitas como el huachicoleo, narcomenudeo, extorsión y tráfico de migrantes, según reportes de inteligencia y autoridades locales.
En Tabasco, ‘La Barredora’ opera en municipios clave como Villahermosa, Huimanguillo, Cárdenas, Comalcalco y Paraíso, donde ha intensificado la violencia por disputas territoriales. Según Julia Arrivillaga, directora del Observatorio Ciudadano Tabasco, el tráfico de migrantes ha sido un factor crucial para su expansión hacia Chiapas, aprovechando la porosidad de la frontera y la ruta migratoria hacia Estados Unidos. En Chiapas, el grupo actúa en municipios como Reforma, Pichucalco y Palenque, dedicándose también al robo de combustible de Pemex y al tráfico de drogas, de acuerdo con el exgobernador interino Willy Ochoa.
A pesar de que las administraciones de Adán Augusto López y Carlos Merino negaron la existencia de ‘La Barredora’, el actual gobernador de Tabasco, Javier May, confirmó en 2024 su operación y los vínculos con exfuncionarios. La detención de Ulises Pinto, segundo al mando, en Jalisco, y la orden de aprehensión contra Bermúdez, buscado por Interpol, reflejan los esfuerzos por desarticular esta red. Sin embargo, la colusión con autoridades locales y su diversificación delictiva representan un desafío para la seguridad en la región.
