La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que se coordinará con el gobierno de la Ciudad de México y alcaldías para garantizar el derecho a la vivienda, en respuesta al encarecimiento de rentas provocado por la gentrificación. En colonias como Condesa y Roma, la llegada de comercios, restaurantes y residentes de mayor poder adquisitivo ha desplazado a pobladores originales, elevando el costo de vida y obligándolos a mudarse a la periferia.
Sheinbaum destacó la importancia de procesos participativos que incluyan a los habitantes en decisiones de redensificación urbana, como cambios en el uso de suelo que permiten construir edificios de mayor altura. Criticó prácticas especulativas, como el “cartel inmobiliario” en la alcaldía Benito Juárez, donde se construyeron edificios de 20 pisos en zonas autorizadas para menor altura, y enfatizó que los municipios tienen autonomía en estas regulaciones.
Para contrarrestar la gentrificación, el gobierno federal impulsa la construcción de vivienda social cerca de centros de trabajo, en lugar de la periferia, y colaborará con estados y municipios para garantizar el derecho a la ciudad. Sheinbaum rechazó discursos de odio o xenofobia en manifestaciones contra la gentrificación, subrayando que la Ciudad de México se ha construido con migración y debe evitar la violencia en estas protestas.
