El director de la Conagua, Efraín Morales, anunció que la nueva Ley General de Aguas impide la compraventa o transmisión de títulos de concesión entre particulares, medida que busca acabar con la concentración y desigualdad en el acceso al recurso.
Con esta reforma, solo el Estado mexicano otorgará concesiones y se elimina el cambio de uso, práctica que permitía destinar agua agrícola a industrias, campos de golf o desarrollos inmobiliarios.
Además, se crea un Registro Público Nacional de Agua que transparentará volúmenes, beneficiarios y condiciones de cada concesión. Morales enfatizó que la iniciativa reconoce el agua como derecho humano y bien estratégico nacional, sin afectar derechos adquiridos.
Los actuales titulares mantienen sus concesiones vigentes y salvaguardadas, mientras que herencias y ventas de tierra conservan el binomio tierra-agua con nuevo título a nombre del sucesor o comprador. El funcionario desmintió rumores sobre restricciones a la propiedad privada y garantizó certeza jurídica a pequeños agricultores y comunidades.

