La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) detectó que la exposición de la población mexicana a este colorante, conocido también como Rojo 3 o Rojo 14, duplica la Ingesta Diaria Admisible incluso sin considerar otras fuentes. La evaluación identificó su uso en productos de alto consumo infantil como polvos para gelatinas, flanes, chicles, caramelos y gomitas, donde la regulación previa no contemplaba su presencia.
La medida se sustenta en estudios toxicológicos internacionales que vinculan la sustancia con tumores tiroideos en ratas macho, por lo que el gobierno aplicó el principio precautorio ante la imposibilidad de garantizar un uso seguro. Con esta decisión, el colorante desaparece de la lista oficial de aditivos permitidos en el país. Fabricantes disponen de 24 meses, a partir de la publicación del acuerdo en el Diario Oficial de la Federación, para reformular productos, desarrollar alternativas y agotar inventarios.
Esta prohibición alinea a México con regulaciones más estrictas en otras naciones y responde a alertas previas de organizaciones civiles sobre riesgos de colorantes artificiales en productos ultraprocesados dirigidos a niños. La Secretaría de Salud prioriza así la protección de la salud pública frente a evidencias de exposición excesiva.
