El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), Iván Escalante, señaló en una mesa de trabajo con la Comisión de Trabajo y Previsión Social de la Cámara de Diputados que varios funcionarios morenistas intentaron usar su influencia para evitar la suspensión de un hotel. Durante la sesión, Escalante expuso cómo ciertas empresas y prestadores de servicios buscan evadir sanciones recurriendo a contactos políticos, y destacó un caso específico donde los implicados fueron miembros de Morena.
En la reunión, Escalante relató que Profeco verificó un hotel de lujo que cobraba en dólares, imponía cargos adicionales por limpieza no estipulados en el contrato y no exhibía precios visibles. La inspección reveló irregularidades graves, como alimentos caducos y cucarachas en la cocina, lo que derivó en la suspensión del establecimiento. Sin embargo, apenas media hora después de colocar los sellos, cuatro “compañeros del movimiento” contactaron a Escalante, cada uno de mayor jerarquía, para intentar detener la sanción. El procurador informó a la presidenta Claudia Sheinbaum, quien lo respaldó con un contundente: “Iván, dale, es tu chamba”.
Por otra parte, Escalante mencionó un caso similar donde una diputada morenista le pidió no sancionar a una gasolinera, solicitud que también rechazó. Estas revelaciones reflejan el compromiso de Profeco con la imparcialidad en la defensa de los consumidores, a pesar de presiones políticas. Las acciones de la procuraduría refuerzan su labor para garantizar el cumplimiento de las normas, sin ceder ante influencias externas.

