En un acto de relevancia histórica para la región del Bajío, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó este domingo 18 de enero de 2026 la presentación del Plan de Justicia para los Pueblos de Guanajuato y Querétaro. Desde el municipio de San Miguel de Allende, la mandataria destacó que el país atraviesa un proceso de transformación donde el reconocimiento constitucional de los pueblos originarios es el pilar central, garantizando por primera vez su autonomía y el ejercicio pleno de sus derechos fundamentales bajo la filosofía del «humanismo mexicano».
Como parte de las acciones inmediatas de este plan, la jefa del Ejecutivo subrayó la importancia de la certeza jurídica sobre el territorio, señalando que el reconocimiento de la tierra es el primer paso para la justicia social. Un ejemplo concreto de este compromiso se materializó este fin de semana en la localidad de Cruz del Palmar, en el estado de Guanajuato, donde se iniciaron los procesos de reconocimiento territorial. Sheinbaum puntualizó que este enfoque busca dignificar la historia y las luchas de las comunidades, asegurando que su desarrollo vaya de la mano con el respeto a su identidad y sus formas de organización.
Finalmente, para dar soporte financiero a estos compromisos, se anunció el fortalecimiento del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS). Este programa canalizará recursos específicos hacia los municipios para el combate a la pobreza extrema, priorizando obras de agua potable, alcantarillado, salud y educación. La presidenta aseguró que los montos destinados a las comunidades indígenas presentarán un incremento progresivo año con año, bajo un esquema de vigilancia ciudadana que garantice que el desarrollo llegue directamente a las poblaciones que históricamente han enfrentado mayor rezago social en ambos estados.

