El director general de Petróleos Mexicanos, Víctor Rodríguez, confirmó que el derrame de hidrocarburo en el Golfo de México se originó por una fuga en un oleoducto de 36 pulgadas ubicado en la zona de plataformas del activo Abkatún-Pol-Chuc. La empresa detectó la fuga con rapidez en una zona densa de ductos, aunque el origen del aceite que alcanzó las playas proviene de varias fuentes. Mientras la Fiscalía General de la República y el órgano interno de control avanzan en las investigaciones, Pemex mantiene su compromiso con la transparencia y la responsabilidad operativa.
Como medida inmediata, la petrolera separó del cargo al Subdirector de Seguridad, Salud en el Trabajo y Protección Ambiental, al Coordinador de Control Marino, Derrames y Residuos, y al Líder de Derrames y Residuos. Estas acciones responden al incidente ocurrido en inmediaciones de Abkatún-Pol-Chuc, donde tres yacimientos operan en zonas distintas. Rodríguez enfatizó que el suceso no tuvo lugar en una plataforma, sino en infraestructura de transporte.
Petróleos Mexicanos reitera su obligación con las buenas prácticas y con el patrimonio de todos los mexicanos, al tiempo que colabora plenamente con las autoridades en el esclarecimiento de los hechos. La empresa subraya la importancia de la correcta operación de sus instalaciones para prevenir futuros incidentes similares en el Golfo de México.

