En México, más de un tercio de las personas menores de 40 años vive con hipertensión arterial sin conocer su condición, según alertó el Grupo de Expertos en Hipertensión Arterial México (GREHTA) en el marco del Día Mundial de la Hipertensión, conmemorado este 17 de mayo. Esta cifra refleja una tendencia preocupante en la salud pública del país, donde la hipertensión ya no es exclusiva de adultos mayores.
La hipertensión arterial, conocida como el “asesino silencioso”, afecta a más del 30% de la población mexicana y representa el principal factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte en el país. A nivel nacional, se estima que más de 30 millones de personas padecen esta condición, y aproximadamente el 46% desconoce su diagnóstico.
El incremento de casos entre jóvenes se atribuye a factores como el sobrepeso, la obesidad, el consumo excesivo de sodio, el sedentarismo, el tabaquismo, el consumo de alcohol y el estrés crónico. Especialistas señalan que hasta el 80% de las personas con hipertensión presentan sobrepeso u obesidad, y el riesgo aumenta proporcionalmente al índice de masa corporal.
La falta de síntomas evidentes en las etapas iniciales de la hipertensión dificulta su detección temprana. Muchos pacientes no presentan signos hasta que ocurren eventos graves como infartos, accidentes cerebrovasculares o insuficiencia renal. Esta característica subraya la importancia de realizar chequeos médicos regulares, incluso en personas jóvenes aparentemente sanas.
Ante esta situación, GREHTA promueve un enfoque integral para el diagnóstico y tratamiento de la hipertensión, que incluye la evaluación del impacto sistémico de la enfermedad en órganos como el corazón, los riñones y el cerebro. Además, se enfatiza la necesidad de mejorar los procesos de atención médica en el primer nivel, donde se concentran la mayoría de los casos.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) y los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) han lanzado iniciativas como Global Hearts, que buscan reducir la prevalencia de la hipertensión mediante estrategias enfocadas en la promoción de estilos de vida saludables y el control efectivo de la presión arterial.
La comunidad médica hace un llamado a la población, especialmente a los menores de 40 años, para que se realicen mediciones periódicas de la presión arterial y adopten hábitos de vida saludables que incluyan una dieta equilibrada, actividad física regular y la reducción del consumo de sal y alcohol. Estas acciones son fundamentales para prevenir complicaciones graves y mejorar la calidad de vida.

