La Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) en Veracruz adjudicó en agosto de 2019 un contrato por 4.5 millones de pesos a Infraestructura en Construcción para reparar el camino rural que conecta Tomate Río Manso con la carretera Tuxtepec-Palomares, en Playa Vicente. Sin embargo, la obra, destinada a beneficiar a seis localidades y facilitar el comercio de ganaderos y agricultores, nunca se realizó. La empresa, identificada como fantasma por el Servicio de Administración Tributaria (SAT) desde 2018, abandonó el proyecto, dejando el camino en condiciones precarias: mitad terracería, mitad asfalto deteriorado.
Una investigación de Quinto Elemento Lab y AVC Noticias revela irregularidades en el proceso de licitación. Infraestructura en Construcción, calificada como Empresa que Factura Operaciones Simuladas (EFOS), participó junto a Construcciones B&M, una firma vinculada por socios y domicilio, violando la Ley de Obras Públicas. A pesar de ello, la SICT no descalificó a ninguna y otorgó el contrato a la EFOS, sin verificar su estatus fiscal. La dependencia tampoco canceló el acuerdo cuando la empresa solicitó su rescisión por no poder facturar, y esperó hasta diciembre de 2019, fecha de conclusión del proyecto, para iniciar la cancelación. En febrero de 2020, tras comprobarse el nulo avance, el contrato se dio por terminado.
Este caso expone fallos en la planeación y supervisión de contratos públicos. Según Natalia Campos, experta del IMCO, las dependencias carecen de controles efectivos para evitar contrataciones indebidas. Aunque la SICT asegura que no pagó a la empresa y que esta debe 1.3 millones de pesos en multas, no hay planes para retomar la obra. Mientras, los habitantes de Tomate, en la Cuenca del Papaloapan, siguen sin un camino digno, afectando su conexión con Veracruz y Oaxaca. La red detrás de la empresa fantasma, liderada por el arquitecto Ramón Montano, continúa operando con otras firmas que han obtenido contratos públicos por más de 300 millones de pesos.
