México alcanzó en 2025 un récord histórico al importar 47.9 millones de toneladas de granos y oleaginosas, cifra que supera en 2.3 por ciento el volumen registrado en 2024. Datos de la Agencia Nacional de Aduanas de México y el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas confirman que el maíz encabezó las compras con 24.5 millones de toneladas, un incremento de 4.2 por ciento respecto al año previo. El valor total de las importaciones disminuyó 4.4 por ciento debido a la baja en precios internacionales.
El maíz blanco procedente de Estados Unidos registró un crecimiento explosivo del 350 por ciento en volumen, al pasar de 200 mil a 900 mil toneladas. El sorgo también aumentó significativamente por la demanda del sector pecuario, mientras que el trigo y la soya en grano presentaron descensos en volumen de 2.9 por ciento y 5.3 por ciento, respectivamente. Estos movimientos responden a la mayor necesidad interna para alimentación humana e industrial, con Estados Unidos como principal proveedor.
A pesar del récord en volumen, productos derivados como la pasta de soya crecieron 11.5 por ciento en cantidad, aunque su valor cayó 9.6 por ciento. La tendencia consolida la dependencia externa de México en granos clave, impulsada por el dinamismo del sector pecuario y la competitividad de los productos importados frente a la producción nacional.

