En México se registran más de cuatro mil 500 fosas clandestinas donde se han localizado más de seis mil 200 cuerpos y cerca de cuatro mil 600 restos humanos, según datos actualizados de la Plataforma Ciudadana de Fosas, presentados por organizaciones como Artículo 19, Data Cívica y el Programa de Derechos Humanos de la IBERO.
Entre 2006 y 2024, las fiscalías estatales reportaron cinco mil 532 fosas clandestinas, mientras que la Fiscalía General de la República (FGR) reconoció únicamente 630, lo que representa una diferencia de casi cinco mil sitios. Esta disparidad evidencia la falta de coordinación y registros públicos confiables, agravada por la inexistencia de información clara sobre fosas comunes donde el Estado resguarda miles de cadáveres sin identificar.
La Plataforma Ciudadana de Fosas documenta que, solo entre 2023 y diciembre de 2024, las fiscalías estatales informaron mil 451 hallazgos de fosas clandestinas, en contraste con las 94 reconocidas por la FGR y mil seis reportadas por medios de comunicación.
En 2024, la FGR registró apenas 18 fosas, cuatro veces menos que las 76 del año anterior, mientras que entidades como Sonora, Guanajuato, Colima, Jalisco y Chihuahua concentran gran parte de los casos documentados en fuentes abiertas. Especialistas destacan que estas inconsistencias reflejan una grave crisis forense, con más de 70 mil cuerpos sin identificar en los servicios médicos forenses y sin un Registro Nacional de Fosas Clandestinas operativo y público.
México supera las 133 mil personas desaparecidas y no localizadas según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO), que integra datos desde la década de 1950.
La opacidad en los registros de fosas clandestinas y comunes complica las labores de búsqueda de familiares y colectivos, quienes continúan documentando hallazgos ante la ausencia de mecanismos oficiales transparentes y centralizados. Las autoridades enfrentan el desafío de homologar información y cumplir con las obligaciones legales para transparentar estos datos críticos en la crisis de desapariciones.

