En México, Ocesa y Ticketmaster, respaldadas por el gigante global Live Nation, dominan el mercado del entretenimiento en vivo con una cuota superior al 64% en 2022, según datos de la extinta Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece). Esta hegemonía, fortalecida por la reciente adquisición del 24% adicional de Ocesa por parte de Live Nation en julio de 2025, ha generado beneficios económicos significativos, como el aumento del 23% en la utilidad neta de Corporación Interamericana de Entretenimiento (CIE) en 2024, alcanzando 1,442 millones de pesos. Sin embargo, su posición predominante ha levantado cuestionamientos sobre prácticas monopólicas y perjuicios a los consumidores, según investigaciones de la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) y organizaciones como Tec-Check.
La relación entre Ocesa, Ticketmaster y Banamex ha sido señalada por Profeco como una red corporativa que coordina decisiones estratégicas, afectando a los consumidores. Durante la pandemia, Ticketmaster fue criticada por modificar unilateralmente sus políticas, negando reembolsos completos y reteniendo cargos por servicio, lo que afectó a miles de usuarios. Una demanda colectiva presentada en 2022 por Profeco, que representó a 608 consumidores, documentó irregularidades como cancelaciones arbitrarias de boletos y posible sobreventa. Aunque el convenio judicial de 2024 obligó a las empresas a reembolsar a 503 afectados, excluyó a quienes sufrieron cancelaciones por la pandemia, generando críticas por favorecer a las empresas, según Tec-Check.
Por otro lado, Ocesa defiende su modelo, destacando que su alianza con Live Nation ha posicionado a México como el tercer mercado musical más grande del mundo, impulsando el desarrollo cultural y económico. No obstante, en el ámbito internacional, Live Nation enfrenta una demanda del Departamento de Justicia de EE.UU. por prácticas anticompetitivas, mientras que Ticketmaster ha sido sancionada por violaciones de datos y acceso ilegal a sistemas de competidores. En México, la falta de intervención de Profeco ante las tarifas dinámicas, que han elevado precios de boletos hasta 30 mil pesos, refuerza la percepción de un mercado con escasa regulación.
