La presidenta Claudia Sheinbaum defendió la reasignación de más de 10 mil millones de pesos de fideicomisos del Poder Judicial a la Tesorería de la Federación, argumentando que los fondos se destinarán a mejorar los servicios de salud del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE).
Sheinbaum señaló que estos recursos beneficiarán a los trabajadores estatales, incluidos los del Poder Judicial y el sector educativo. Recordó que anteriormente se transfirió una parte de estos fideicomisos al Instituto Nacional Electoral (INE) sin objeciones por parte del Poder Judicial, y cuestionó las críticas actuales sobre la legalidad de la operación. La presidenta aseguró que los derechos laborales y salariales de los trabajadores judiciales están garantizados y calificó como falsas las afirmaciones de que los fideicomisos estaban destinados exclusivamente a ellos.
El Consejo de la Judicatura Federal (CJF) expresó su inconformidad, indicando que Nacional Financiera (Nafin) realizó la transferencia sin previa consulta, a pesar de que existen suspensiones judiciales que impiden la disposición de esos recursos. El CJF señaló que los fondos estaban destinados al pago de indemnizaciones para jueces y magistrados que no participen en el proceso de elección judicial programado para el 1 de junio. Ante esta situación, el CJF analiza acciones legales y medidas de conciliación para abordar la transferencia realizada por Nafin.
Analistas han manifestado preocupaciones sobre la transparencia en el uso de los recursos, advirtiendo que una vez integrados en la Tesorería, será difícil rastrear su destino específico. El gobierno sostiene que la reasignación busca fortalecer el ISSSTE y mejorar los servicios de salud para los trabajadores del Estado.
