Jueces federales en Quintana Roo y Yucatán denegaron un amparo contra la deforestación de 261 hectáreas para la Terminal Multimodal Cancún del Tren Maya, obra de carga a cargo de la Sedena que avanza sin permiso de cambio de uso de suelo forestal. El Centro Mexicano de Derecho Ambiental promovió la demanda para proteger el ecosistema, pero los tribunales se negaron a admitirla por disputas de competencia. La decisión permite continuar la construcción con una inversión de siete mil 760 millones de pesos en 18 meses.
El juez Alonso Robles Cuétara en Quintana Roo remitió el caso al Juzgado Primero de Distrito de Yucatán, conforme a un acuerdo de 2021 que centraliza juicios sobre el Tren Maya. Allí, la jueza Tania Gabriela González Rosas desechó la admisión al considerar que la terminal de carga no integra el proyecto original de pasajeros, ya operativo en la región. Ante esta discrepancia, el Tercer Tribunal Colegiado de Circuito de Quintana Roo determinará el juzgado competente para resolver el amparo, promovido en septiembre de 2025.
La terminal incorporará 28 elementos como bodegas, báscula y almacén de residuos peligrosos, con impacto en 12 especies de fauna en riesgo según la Manifestación de Impacto Ambiental de la Semarnat, autorizada en agosto de 2025. El abogado Miguel Solís del Cemda argumentó que la obra omite autorizaciones forestales y detalles operativos en el estudio ambiental. Paralelamente, suspensiones previas para tramos del Tren Maya persisten por violaciones ecológicas, aunque esta terminal avanza sin freno judicial.

