Por: Aylin Paredes
Un conflicto entre el Instituto Politécnico Nacional (IPN) y la Fundación Politécnico, surgido a inicios de 2025 por la elección del nuevo titular de la Fundación, ha generado incertidumbre para estudiantes de posgrado en el extranjero que dependen de becas de manutención. La disputa, centrada en presuntas irregularidades en la selección de Jorge J. Jiménez Alcaraz como presidente de la Fundación, ha llevado a la suspensión de apoyos económicos, afectando directamente a los becarios. El IPN acusa a los consejeros de la Fundación de actuar de manera irregular al modificar estatutos y expulsar a representantes del Instituto, lo que, según la institución, busca controlar recursos sin supervisión ni transparencia.
Por su parte, la Fundación Politécnico, en un comunicado dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum, señaló que el IPN adeuda facturas por casi 353 millones de pesos, lo que obstaculiza la transparencia en el manejo de donativos. Estos recursos, provenientes de un convenio con BBVA y donaciones de egresados, ascienden a unos 12 millones de pesos mensuales y son destinados a becas y mejoras en infraestructura educativa. Mientras tanto, estudiantes como Ángel Salazar, doctorando en la Universidad Queen Mary de Londres, enfrentan la cancelación de sus becas. Salazar, quien denunció acoso académico, no ha recibido manutención desde hace tres meses, lo que lo deja en una situación precaria.
El IPN asegura que trabaja para garantizar los pagos a los becarios afectados, mientras ha firmado un nuevo convenio con el Patronato Corazón Guinda y Blanco A.C. para asegurar transparencia. Sin embargo, la Fundación aún puede operar sin supervisión de recursos públicos, lo que podría derivar en acciones legales. Esta situación pone en riesgo el futuro académico de numerosos estudiantes y resalta la urgencia de resolver el conflicto para proteger los apoyos destinados a la formación de posgrado en el extranjero.

