La producción manufacturera de México registró una debilidad marcada al comienzo del año, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). El volumen físico de la producción retrocedió 1.8 por ciento en enero de 2026 respecto al mes anterior, con cifras desestacionalizadas, lo que representa el segundo descenso consecutivo y el más acentuado desde julio de 2025. A tasa anual, el avance apenas alcanzó 0.1 por ciento, una desaceleración notable frente al 2.7 por ciento de diciembre anterior.
El sector mostró contracciones en la mayoría de sus subsectores, con 14 de 20 ramas en retroceso. Entre las caídas más pronunciadas destacan la fabricación de insumos textiles y acabado de textiles con 9.2 por ciento anual, prendas de vestir con 8.9 por ciento e industrias metálicas básicas con 6.8 por ciento. En contraste, crecieron la fabricación de productos derivados del petróleo y del carbón con 15 por ciento anual, así como equipo de computación y comunicación con 5.1 por ciento.
El empleo y las condiciones laborales reflejaron igualmente la debilidad: el personal ocupado apenas avanzó 0.2 por ciento mensual, pero cayó 2.5 por ciento anual, mientras que las horas trabajadas disminuyeron 0.4 por ciento mensual y 2.6 por ciento anual. Las remuneraciones medias reales retrocedieron 0.1 por ciento mensual, aunque mantuvieron un crecimiento anual de 3.3 por ciento, menor al 4.7 por ciento previo. Estos indicadores confirman un arranque frágil para la manufactura en el contexto de la actividad industrial general, que descendió 1.1 por ciento mensual.

